Las lentes de contacto pueden ser una alternativa muy cómoda a las gafas, especialmente para quienes buscan libertad a la hora de practicar deporte, trabajar o realizar actividades cotidianas. Sin embargo, llevar lentillas no debería convertirse en una fuente constante de molestias.
Si notas picor, sequedad, sensación de cuerpo extraño o visión borrosa mientras las utilizas, es importante prestar atención. En ocasiones puede tratarse de una molestia puntual, pero cuando los síntomas aparecen con frecuencia pueden indicar que existe algún aspecto de la adaptación, del uso o de la propia salud ocular que conviene revisar.
En Federópticos Trinidad, tu óptica en Úbeda, estudiamos las necesidades visuales de cada persona para ayudarte a encontrar y utilizar las lentes de contacto que mejor se adapten a tus ojos y a tu rutina.
¿Es normal sentir las lentillas en los ojos?
Cuando empiezas a utilizar lentes de contacto es posible que durante los primeros días seas más consciente de que las llevas puestas. El ojo necesita un periodo de adaptación y puede aparecer una ligera sensación de cuerpo extraño que debería ir disminuyendo progresivamente.
Sin embargo, una cosa es notar inicialmente la presencia de la lente y otra muy diferente experimentar dolor, irritación importante o una visión que no es nítida.
Las lentillas correctamente adaptadas deberían resultar cómodas durante el tiempo de uso recomendado. Si la incomodidad persiste o aumenta con los días, es aconsejable no intentar acostumbrarse a ella y consultar con un profesional.
¿Por qué pueden molestar las lentillas?
Existen diferentes motivos por los que una lente de contacto puede dejar de resultar confortable. Y no siempre significa que no puedas utilizar lentillas.
Uno de los factores que puede influir es la adaptación de la lente. Cada ojo presenta unas características concretas y las lentes de contacto deben seleccionarse teniendo en cuenta aspectos como la curvatura, el diámetro, el material y las necesidades visuales de cada persona.
También puede influir la sequedad ocular. Cuando la superficie del ojo no está suficientemente hidratada, la sensación de incomodidad puede aumentar y la lente puede resultar más difícil de tolerar conforme pasan las horas.
El entorno también tiene importancia. El aire acondicionado, la calefacción, los ambientes secos y el uso prolongado de ordenadores, móviles y otros dispositivos pueden favorecer la aparición de sensación de sequedad y cansancio ocular.
Por otro lado, utilizar las lentes durante más tiempo del recomendado o no respetar las pautas de reemplazo puede afectar a su comodidad y aumentar el riesgo de irritación.
Las pantallas también pueden afectar a la comodidad con lentillas
Si trabajas muchas horas delante de un ordenador o utilizas el móvil de forma continuada, es posible que notes más molestias al llevar lentes de contacto.
Cuando concentramos la mirada en una pantalla durante mucho tiempo, tendemos a parpadear menos. Esto puede alterar la lubricación de la superficie ocular y favorecer la sequedad.
Si quieres conocer más sobre este problema, puedes consultar nuestro artículo sobre fatiga visual por pantallas, donde explicamos cuáles son sus principales síntomas y qué hábitos pueden ayudarte a reducirlos.
En personas que utilizan lentillas, cuidar estos hábitos puede ser especialmente importante para mantener una buena comodidad durante la jornada.
¿Cuándo deberías prestar especial atención?
No todas las molestias tienen la misma importancia. Una sensación puntual que desaparece al retirar las lentes no es igual que un problema que se repite diariamente.
Conviene consultar si notas enrojecimiento frecuente, dolor, picor persistente, sensación de arenilla, lagrimeo excesivo o visión borrosa mientras llevas las lentillas.
También es recomendable revisar la adaptación si cada vez puedes utilizarlas durante menos tiempo o si la molestia aparece siempre después de varias horas.
Ante síntomas importantes, especialmente dolor, enrojecimiento intenso o cambios repentinos en la visión, lo adecuado es retirar las lentes de contacto y solicitar valoración profesional.
Una graduación correcta también es importante
Las lentes de contacto no solo tienen que resultar cómodas. También deben proporcionar una corrección visual adecuada.
Si tu graduación ha cambiado, puedes empezar a notar que las imágenes ya no se ven tan nítidas o que necesitas realizar un mayor esfuerzo para enfocar. En estos casos, la incomodidad puede confundirse con un problema de tolerancia a las lentillas cuando, en realidad, puede ser necesario revisar la corrección.
Además, las necesidades visuales pueden cambiar con el tiempo, por lo que una adaptación que funcionaba bien hace unos años no tiene por qué seguir siendo la más adecuada actualmente.
¿Qué puedes hacer para llevar las lentillas con mayor comodidad?
La higiene y el cumplimiento de las recomendaciones de uso son fundamentales para utilizar lentes de contacto de forma segura.
Es importante lavarse y secarse correctamente las manos antes de manipularlas, respetar las indicaciones relacionadas con el tiempo de uso y sustituirlas siguiendo las pautas establecidas para cada tipo de lente.
También es importante utilizar correctamente las soluciones de mantenimiento cuando sean necesarias y evitar prácticas que puedan contaminar las lentes.
Si a pesar de seguir estas recomendaciones continúas teniendo molestias, no significa necesariamente que tengas que renunciar a las lentillas. Puede ser necesario valorar otro tipo de lente, otro material o una adaptación diferente.
La elección debe realizarse de manera individualizada, teniendo en cuenta tanto la graduación como las características de tus ojos y tus hábitos diarios.
Una revisión puede cambiar por completo tu experiencia con las lentillas
Acostumbrarse a tener los ojos secos, irritados o cansados cada vez que utilizas lentes de contacto no debería considerarse normal.
Una revisión de lentes de contacto permite comprobar si la lente se adapta correctamente al ojo, valorar la comodidad durante su uso y determinar si la graduación continúa siendo adecuada. También ayuda a identificar situaciones en las que puede ser conveniente cambiar el tipo de lente o buscar otra alternativa.
La adaptación de lentes de contacto debe entenderse como un proceso personalizado. No existe una única lente que funcione igual para todas las personas.
Lentillas cómodas para disfrutar de tu día a día
Las lentes de contacto pueden ofrecer una gran libertad, pero para disfrutarlas es fundamental que estén correctamente adaptadas y que su utilización sea adecuada.
Si has empezado a notar molestias, tus lentillas ya no te resultan tan cómodas como antes o tienes dudas sobre si estás utilizando la opción adecuada, una revisión puede ayudarte a conocer el motivo.
En Federópticos Trinidad; Óptica en Úbeda, te asesoramos de forma personalizada sobre lentes de contacto y realizamos las comprobaciones necesarias para adaptar la solución a tus necesidades visuales y a tu estilo de vida.
Visítanos en C/ Trinidad, 34, Úbeda, y consulta con nuestros profesionales si notas molestias o quieres valorar qué tipo de lente de contacto puede adaptarse mejor a ti.
Cita previa: 953 79 25 83 / 639 28 67 90







