Las gafas para daltónicos aparecen cada vez más en anuncios y redes sociales, y en la óptica nos preguntan con frecuencia si permiten ver los colores como los ve una persona sin daltonismo. Según los estudios científicos realizados, no son fiables: no corrigen el daltonismo ni devuelven una visión cromática normal. En este artículo explicamos cómo funciona la visión del color, cómo se detecta una alteración y qué han demostrado las investigaciones sobre estos filtros.
Qué es el daltonismo y cómo percibimos los colores
El daltonismo, también llamado deficiencia en la visión del color, es una alteración de la percepción cromática. Su nombre viene de John Dalton, que en 1798 describió su propia dificultad para distinguir determinados colores.
Una persona daltónica suele tener dificultades para diferenciar determinados colores o tonalidades.
Percibimos el color gracias a los conos, unas células de la retina sensibles a la luz. Existen tres tipos, y cada uno responde a una zona distinta del espectro. Cuando alguno de estos mecanismos funciona de forma diferente, ciertas tonalidades resultan más difíciles de distinguir.
Tipos de daltonismo
La forma más frecuente es la deficiencia de visión rojo-verde, que incluye alteraciones como la protanomalía y la deuteranomalía. También existen formas menos habituales que afectan a la diferenciación entre azules y amarillos y, en casos excepcionales, alteraciones mucho más graves de la percepción cromática, como la acromatopsia.
Además del tipo, importa el grado. Existen diferentes tipos y niveles de alteración de la visión del color, y no todas las personas la notan de la misma manera.
Por qué el daltonismo es más frecuente en hombres
Las estimaciones habituales sitúan el daltonismo congénito en torno al 8 % de los hombres y el 0,5 % de las mujeres. La explicación es genética: los genes implicados en las formas rojo-verde se encuentran en el cromosoma X. Los hombres tienen uno solo, y las mujeres tienen dos, lo que hace menos probable que ambos presenten la alteración.
Daltonismo adquirido: cuándo conviene revisar la visión
En la mayoría de los casos el daltonismo es hereditario y está presente desde el nacimiento, pero también existe el adquirido. Determinadas enfermedades oculares, como el glaucoma o la degeneración macular, las alteraciones neurológicas, las lesiones en el ojo o en el cerebro, algunos medicamentos y el envejecimiento pueden modificar la percepción de los colores.
Por eso, si notas cambios en la forma en que percibes los colores y antes no los tenías, es recomendable pedir una revisión visual y consultar con un profesional de la visión para conocer la causa.
Cómo se diagnostica
La prueba más conocida es el test de Ishihara, formado por láminas de puntos de colores en las que aparecen números o formas que unas personas identifican y otras no. No todas las alteraciones cromáticas son iguales y esta prueba no ofrece por sí sola toda la información. Según cada persona, el profesional puede recurrir a otras pruebas de discriminación y ordenación de colores, como el test de Farnsworth-Munsell.
Una revisión visual realizada por un profesional de la salud visual permite valorar la visión de una forma mucho más completa.
¿Funcionan las gafas para daltónicos?
Las gafas con filtros cromáticos se presentan a menudo como una forma de mejorar o incluso corregir el daltonismo, pero la evidencia científica no respalda esas promesas. Investigadores del departamento de Óptica de la Universidad de Granada analizaron modelos comerciales de gafas para daltónicos con pruebas habituales de visión del color, como el test de Ishihara y el de Farnsworth-Munsell. Sus conclusiones, publicadas en la revista científica Optics Express, fueron que estas gafas no corrigen el daltonismo ni acercan la visión del color a la de una persona sin daltonismo.
Los propios investigadores explican que estos filtros pueden ayudar a distinguir algunos colores que se confunden, pero a costa de confundir otros que antes se percibían como distintos. Es decir, cambian cómo se ven los colores en algunas tareas concretas, pero no restablecen una visión cromática normal.
Por todo ello, no las consideramos una solución fiable al daltonismo. Antes de comprar unas gafas de este tipo, lo más prudente es consultar con un profesional de la visión, y conviene desconfiar de cualquier producto que prometa curar el daltonismo.
Ideas para el día a día
- Utilizar aplicaciones móviles que identifican el color a través de la cámara.
- Etiquetar la ropa u organizarla cuando hay combinaciones que se confunden.
- En el caso de los niños, avisar al colegio para que los mapas, gráficos o materiales no dependan solo del color.
- Si el daltonismo puede afectar a una profesión o a unas oposiciones, consultar con antelación los requisitos concretos.
Preguntas frecuentes sobre el daltonismo
¿Son fiables las gafas para daltónicos?
No. Los estudios realizados por la Universidad de Granada no han encontrado que mejoren la visión del color hasta el nivel de una persona sin daltonismo. En algunas tareas pueden facilitar la distinción de ciertos colores, pero a costa de confundir otros.
¿El daltonismo se cura?
Las gafas con filtros no lo corrigen. En el daltonismo adquirido, la evolución depende de la causa, y de ahí la importancia de una revisión visual.
¿Una persona daltónica ve en blanco y negro?
No. Lo más habitual es que tenga dificultades para diferenciar determinados colores o tonalidades, sobre todo rojos y verdes.
¿Cómo puedo saber si soy daltónico?
Mediante pruebas de visión del color dentro de una revisión visual. Si confundes colores con frecuencia o has notado un cambio reciente en cómo los percibes, es un buen motivo para consultarlo.
Si tienes dudas sobre tu visión de los colores o la de tus hijos, puedes acercarte a Federópticos Trinidad, nuestra óptica en Úbeda, y hablamos de tu caso. Visítanos en C/ Trinidad, 34, Úbeda.
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